¿Cómo podemos cuidar mejor a nuestros familiares mayores?

 

 

No es noticia, que la sociedad cada vez envejece más y más rápido. Uno de los motivos, es la mayor esperanza de vida a causa de la disminución de fallecimientos y el aumento de personas mayores. No obstante, a causa de esto, también van apareciendo nuevas enfermedades crónicas ocasionadas por el proceso del envejecimiento. Entre las enfermedades, podemos encontrar: cáncer, cardiovasculares, respiratorias, digestivas, etc.

La aparición de enfermedades crónicas en la vejez, dificulta en llevar una vida más saludable. Todo así, se puede llevar una vida más saludable si prestamos atención a aquellas enfermedades físicas y/o psicológicas que les provocan más limitaciones para realizar actividades de la vida diaria.

El proceso de envejecimiento no solo conlleva cambios físicos, sino que también nos podemos encontrar con dificultades a nivel psicológico y de personalidad que no necesariamente están ligadas a alguna enfermedad. Es decir, también tiene mucho que ver la historia de vida de cada persona. Como por ejemplo, insatisfacción por la vida, tendencia a la introversión, rechazo e inadaptación a la vejez, etc. Todos estos cambios, pueden llevar a que los adultos mayores gestionen de forma incorrecta sus emociones y les aparezca otros sentimientos como el estrés. Un entorno que no le brinda todo el apoyo necesario, afectivo y económico, puede empeorar su situación, aumentando el riesgo de presentar enfermedades físicas y psicológicas, así como la pérdida de funciones. Por este motivo, es muy importante que se sientan con un gran apoyo social (familiares, amigos) para poder sobrellevar de la mejor forma posible esta etapa.

 

 

Es decir, todos somos conscientes de los cambios que provocan la vejez a nivel general. Sin embargo, no somos conscientes de cómo nos pueden afectar esos cambios a nivel emocional y si sabremos gestionarlos de forma correcta. Es por eso, que desde Assisteam, queremos enfatizar en la importancia de la presencia de un buen vínculo familiar entre familiares, cuidador y nuestro familiar mayor. Si conseguimos que se establezcan lazos afectivos, proporcionaremos a nuestros mayor esa seguridad y confortabilidad en momentos de debilidad. Tenemos que prestar atención a las actividades que aún puedan realizar por ellos mismos con total autonomía y vigilar sus limitaciones, para que se sientan autosuficientes y con total libertad en sus vidas.

 

 

El envejecimiento no es  solo cuestión de genes sino de cómo se leen o se expresan los genes.
Dr. Francisco José Iborra

 

 

Sara Pestaña Vidal
Psicóloga especializada en Personas Mayores
Núm. Col. 24966