Sabemos que en muchos centros, instituciones e incluso hogares familiares; se llevan a cabo numerosas actividades para estimular cognitivamente a las personas mayores (pintar, hacer crucigramas, etc). No obstante, el factor emocional parece estar olvidado en muchas ocasiones.

Uno de los grandes autores más característicos e influyentes del desarrollo del ciclo vital es Erikson. Erikson (1982), desarrolla el ciclo vital mediante ocho etapas normativas. Cada etapa se enfrenta a diferentes crisis. La última etapa, hace referencia a la vejez y esta comporta tanto aceptar la muerte como a la propia vida y los diferentes cambios que van sucediendo, la cual cosa, de no ser aceptados estos cambios de forma adecuada lo que puede ocurrir es que puedan surgir otro tipo de emociones como los miedos, estados de ánimo depresivos, etc.

Para nosotros es importante destacar este autor, dado que en la etapa de la infancia hay aspectos que son similares a la etapa de la vejez. Es decir, un niño necesita que le muestren afecto e interés en él, como las personas mayores lo necesitan del mismo modo. Así pues, el hecho de aprender a comunicar mediante el lenguaje es importante para la expresión emocional tanto en la infancia como en la vejez.

 

Y es aquí dónde destacamos la importancia de una buena educación emocional. Ya que, es un proceso continuo y permanente que debe estar presente también durante la etapa de la vejez, dado que el ciclo vital es un continuo y facilitará a las personas mayores a sobrellevar de forma más satisfactoria los cambios de la propia vejez, así como a otros sucesos que van sucediendo en esta etapa en todos los niveles (personal, familiar, profesional, etc). Es decir, una buena educación emocional proporcionará a las personas mayores que puedan envejecer con éxito como bien argumenta Baltes. Las personas mayores necesitan expresar sus emociones tanto positivas como negativas para poder hacer frente a diferentes situaciones de la vida.

 

 

En conclusión, desde Assisteam animamos a nuestros trabajadores, cuidadores,  clientes familiares y futuros clientes,  para ayudarles a crear una buena educación emocional mediante nuestro apoyo profesional para conseguir que las personas mayores tengan beneficios como: aumentar su autoestima, ayudarles a controlar sus propias emociones para mejorar la confianza y seguridad en ellos mismos, disminuir el aislamiento social, mejorar las relaciones interpersonales y sobretodo, disminuir emociones como miedos, depresiones, ansiedad entre otras enfermedades propias de la etapa de la vejez. Desde Assisteam contamos con profesionales que pueden ayudarles y guiarles sobre este tema en particular y poder garantizarles el mejor de los servicios para mejorar la calidad de vida y comodidad de nuestros familiares y/o clientes.

 

“Saber envejecer es la obra maestra de la vida, y una de las cosas más difíciles en el arte dificilísimo de la vida”.

– Amiel-