RECURSOS PARA CUIDADORES FAMILIARES

Hoy en día nos encontramos cada vez más en nuestra sociedad que las propias familias hacen el rol de cuidadores de personas mayores. Para ellos, suele ser algo más difícil de llevar este papel, dado que tienen una mayor carga emocional al hacerse cargo de ellos. Esta carga emocional, puede agravarse con otros problemas más graves como dolencias tanto físicas o psíquicas y para ello, es importante buscar estrategias y otros recursos de apoyo para liberar tensiones debidas a la situación.

Existen diferentes problemas que pueden padecer los cuidadores familiares debido al agotamiento a largo plazo y que son de gran relevancia. Se pueden padecer desde problemas musculares o de espalda a alteraciones del sueño, e incluso, y tal vez lo más importante, problemas psíquicos derivados de la misma situación de cuidar a un familiar querido.

 

Algunos recursos de descanso del cuidador

Se pueden disponer de gran variedad de recursos de descanso para los cuidadores, como por ejemplo, Programas anuales subvencionados con períodos de vacaciones que oscilan entre siete y quince días.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que los cuidadores también tienen que realizar y tener una serie de cuidados para poder hacer frente al rol de una forma más saludable y optimista.

Algunos cuidadores, no quieren reconocer que el hecho de tener más responsabilidades hace que tengan que disponer de menos tiempo para ellos y viven con un nivel de tensión constante y permanente.

Para ello, es importante programar momentos de descanso a diario y además, periodos vacaciones (con sus respectivas parejas, amigos, hijos, etc). Durante este tiempo, se puede disponer de diferentes programas oficiales para cuidadores o incluso que otro familiar que realice el descanso de vacaciones por un tiempo.  Además, nunca nos debemos olvidar de realizar una dieta saludable, equilibrada, dormir suficiente, prestar atención a las dolencias que se puedan presentar (dolor de espalda, lumbalgia, etc).

 

Otro tipo de recursos que suelen ayudar a muchas personas que se encuentran “sin libertad” son los grupos de apoyo en las que se reúnen diferentes personas en las mismas circunstancias que ayuda a comprender y desahogarse entre ellas para liberar sentimientos de frustración y enfado. También se puede acudir al médico de cabecera con cierta regularidad para que pueda saber la situación familiar y ayudar a encaminar de un modo más saludable la situación.

No obstante, desde Assisteam queremos recalcar la importancia del deber de saber cuidarse a sí mismo, dado que estas situaciones pueden dañar a la propia salud. Hay que ser consciente de nuestros límites y saber pedir ayuda en estos casos a otros familiares o hasta los servicios sociales o asociaciones. Llevar una vida sana, saber cómo sentirse bien y relajarse y controlar los estados de ánimo, son aspectos que deben tenerse en cuenta para hacer esta situación algo más llevadera.

 

 

“La vida no es fácil,

 para ninguno de nosotros.

Pero… ¡Qué importa!

Hay que perseverar y,

sobretodo, tener confianza en uno mismo”.

– Marie Curie –