¿Por qué los juegos pueden ser de las mejores terapias para las personas mayores?J

Los juegos de mesa, suelen ser de las actividades preferidas de muchos de nuestros mayores. Juegos como el parchís, el dominó, las cartas e incluso el ajedrez; pueden ayudar a que nuestros mayores mantengan aquellas capacidades que aún tienen preservadas durante un periodo de tiempo más extenso que otras personas.

Según David Curto, jefe de la Dirección Asistencial de Sanitas Mayores, “son un recurso que se puede usar para promocionar el ocio en la tercera edad y mantener las capacidades cognitivas y físicas de los mayores, por lo que, además, de los beneficios sociales y emocionales, ralentizan el proceso de deterioro cognitivo”.

Podemos decir, que gracias a este tipo de juegos, puede ayudar a que otras funciones de la salud se mejoren con el tiempo. Como por ejemplo, se puede mejorar el movimiento y la coordinación del cuerpo (juegos como con el parchís para poder mover las fichas), estimular la percepción sensorial mediante la atención de los sentidos (juegos como el dominó para atender el orden y la ficha correcta), ejercitar las capacidades cognitivas (juegos de preguntas y respuestas que requieran concentración y ejercicios de memoria, cálculo y lenguaje).

No obstante, mediante el juego también aprendemos y nos facilita la relación con otras personas. Nuestros mayores pueden divertirse además de seguir aprendiendo, y es un buen recurso para seguir usando el lenguaje con otras personas. Este hecho, puede hacer que la satisfacción emocional de nuestros mayores aumente y por lo tanto también su autoestima y bienestar.

En conclusión, desde Assisteam, queremos potenciar el uso de los juegos de mesa para poder satisfacer al máximo tanto las necesidades de nuestros mayores como su propio bienestar. Nada más les puede satisfacer, que pasar un buen momento con personas a su alrededor que refuercen sus capacidades y seguir aprendiendo o jugando como cuando eran unos niños. Los juegos hacen que nuestros mayores, se evadan de la realidad y de esos pensamientos negativos que les puedan atormentar. Así pues, os invitamos a probar este método, y a que nos expliquéis vuestras anécdotas o darnos recomendaciones.

Sara Pestaña

Psicogerontóloga Nº Col. 24966