¿Por qué la enfermedad de Alzheimer es nuestra enemiga y amiga?

 

 

La enfermedad del Alzheimer es una de las enfermedades que más afectan a las personas mayores, sin embargo, también pueden detectarse los primeros síntomas en personas adultas. El Alzheimer, es una enfermedad neurodegenerativa que a cada persona le puede afectar de una forma distinta. En Assisteam, conocemos perfectamente esta enfermedad dado que muchos de nuestros clientes la padecen. Por este motivo, disponemos de cuidadores profesionales y con gran experiencia en el sector que trabajan en diferentes servicios de atención al domicilio.

En este caso, nos vamos a centrar en nuestros mayores para poder conocer mejor la enfermedad de alzheimer y a la vez, aceptar la situación de nuestros familiares.

La enfermedad de alzheimer, puede ser hereditaria y aumenta su riesgo a medida que la persona va envejeciendo. Es decir, suele aparecer a partir de los 60 años, aparece muy lentamente y primero afectan a las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje.

Uno de los síntomas más destacables, es la dificultad para recordar hechos recientes o incluso los nombres de las personas de su alrededor más cercano. Con el tiempo, su evolución va en decaimiento. Es por este motivo que comentamos que la enfermedad es nuestra enemiga, dado que nos provoca olvidarnos poco a poco de nuestros seres queridos y de lo que más nos puede gustar hacer como nuestros hobbies.

Es decir, van olvidando incluso las actividades de la vida diaria como por ejemplo,: vestirse, cepillarse los dientes, peinarse el cabello, deterioro para caminar con normalidad, pérdida de orientación, cambios de estado de ánimo, dificultad para comunicarse, etc. Algunos incluso, se vuelven más agresivos o deambulan lejos de su casa y pueden cambiar su personalidad a lo largo de la enfermedad. Esto lleva a que la persona que padece de esta enfermedad, acaba necesitando un cuidado total.

El hecho de tener en la familia alguien que sufra la enfermedad de alzheimer, suele ser un suceso muy estresante para los familiares que cuidan de ellos e incluso para nuestros cuidadores, que os ofrecen este servicio para atender lo mejor posible a vuestros mayores. Es una enfermedad que no tiene cura, aunque sí que existen fármacos que pueden impedir por un tiempo limitado que los síntomas empeoren.

 

Es por este motivo que podemos hacer que la enfermedad sea además nuestra AMIGA. Ya que gracias a nuestros cuidadores, que están especializados en esta enfermedad, pueden ayudaros a que nuestros mayores que están pasando por esta enfermedad, puedan llevar una vida más amena. Nuestros cuidadores pueden hacer que se relacionen de otra forma, que se expresen de otra forma, que se conozcan de otra forma, gracias al cariño y amor que se les puede llegar a transmitir. Creemos que estos afectos, pueden llegar a ser la mejor medicación para todos ellos y por lo tanto, hacerles sonreír como si fuera la primera vez que lo hacen.

 

 

“Pide una mano que estreche la suya, un corazón que le cuide y una mente que piense por él cuando él no pueda hacerlo; alguien que le proteja en su viaje a través de los peligrosos recodos y curvas del laberinto”
(Vivir en el Laberinto. Diana Friel, 1994)